Emprendedores 2019


Lidia Altamirano Altamirano

PROFESIONALES DE LA BELLEZA A SU SERVICIO
El Centro de Estética Lidia Altamirano es el bastión donde ésta empoderada mujer ha salido adelante, convirtiéndose en un ejemplo del emprendimiento.

Los Carrera 1233, Osorno

+56 9 662 97 895

marialidia.altamirano@gmail.com

   

El premio Mano de Oro a una de las peluqueras revelación 2019 de nuestro país tiene una ubicación especial en el Centro de Estética de Lidia Altamirano, empoderada mujer que hoy día se erige como una de las mayores referente del emprendimiento y desarrollo personal surgidos en la ciudad de Osorno. Es que aquel galardón obtenido en un campeonato internacional efectuado en Sao Paulo, Brasil, es el mejor aliciente para seguir trazando un camino que como toda gran historia ha tenido capítulos felices pero, a su vez, de los más tristes y amargos que puede experimentar un ser humano. Ubicado en calle Los Carrera 1233, entre Prat y Colón, el Centro de Estética Lidia Altamirano es un bastión de la belleza que destaca por una atención personalizada y especializada, donde un equipo de profesionales del más alto nivel atenderá los requerimientos y necesidades para lograr el máximo potencial de cada uno de sus clientes, los que pueden acceder (previa reserva por WhatsApp) a servicios como peluquería, mechas contouring hair, saturadas, ombré, alisado Acqua Coco, y uñas acrílicas, entre muchos otros. Pero no siempre este oficio fue el sustento de Lidia, también trabajó en una distribuidora de productos de consumo masivo manejando un pequeño camión –de los llamados ¾- realizando esta labor sacó adelante a sus cuatro hijos, José Miguel (Pepe), Diego Leandro, Pamela Constanza y Millaray, hasta que José Miguel –su hijo mayor– enfermó de PTT (Púrpura Trombocitopénica Trombótica) sumando a esto una insuficiencia renal terminal, lo que finalmente le causó la muerte pese a dar una dura batalla. Esta tragedia devastó a Lidia, gatillándole una fuerte depresión que también casi termina por cobrarle la vida. Con una entereza admirable recuerda que fueron dos meses muy intensos, donde volvió a ver la muerte cara a cara, hasta que un día, tras una conversación realista con uno de sus hermanos, dio el paso para salir adelante, sólo aferrándose al amor de sus otros tres hijos. Lidia se describe como una mujer que gusta de interactuar con otras personas. De ahí entonces que la peluquería se transformó en la mejor terapia para salir adelante. Cada vez que contó su testimonio le ayudó a que su dolor cesara aunque una parte de su corazón jamás volvió a ser el mismo. Así, la pieza de su hijo Pepe se transformó en su espacio de sanación, un espejo que tomó de la habitación de su hija y una silla del comedor de su hogar dio vida a un modesto salón de peluquería que nunca dejó de atender público, trasladándose después a un local más amplio en el mismo sector de Francke. El siguiente paso la llevó a buscar un local para arrendar. Su casa ya no daba abasto para recibir a sus clientes que, a veces, colmaban el living esperando su turno con la peluquera. A su vez, Lidia no vaciló en realizar cuanto curso de perfeccionamiento encontraba para depurar su técnica y adquirir nuevos conocimientos. Tal fue su convicción que, incluso, viajó hasta Concepción, todos los fines de semana, durante seis meses, para asistir a un curso que dictaba en la región del Biobío el estilista Oscar Zúñiga, realizando también un año de estudios con Hugo Guerra en Santiago, perfeccionándose en corte y color. Esta profesional forma parte también de la Asociación Gremial de Estilistas Profesionales C.A.T., que significa Círculo de Artes y Técnicas del Peinado, institución existente desde hace 38 años en Chile, donde fue Campeona Internacional. Todo ese tiempo fue un periodo duro –recuerda– pero que además complementó con viajes a Colombia, Venezuela y Argentina en búsqueda de la excelencia en el arte del peinado. El esfuerzo invertido prontamente trajo sus réditos, aumentando nuevamente su clientela quienes la llevaron a buscar un nuevo local. Para esa época ya trabajaba junto a otras personas, pudiendo atender simultáneamente a tres clientes. En eso estaba cuando por intermedio de una amiga supo de un departamento amplio en arriendo en calle Los Carrera, donde actualmente se ubica su Centro de Estética, el que rápidamente arrienda. A partir de ese momento, su emprendimiento se denominó Centro de Estética Lidia Altamirano. Si de revelar una clave en el desarrollo del negocio, Lidia destaca que la capacitación permanente ha sido fundamental, tanto para depurar la técnica como para incorporar nuevos e innovadores servicios. Esta profesional importa desde Brasil Genoma y CCRP (cronograma capilar), productos orgánicos que utiliza para la reparación de cabellos dañados. Sin embargo, esto no basta pues accede a las certificaciones correspondientes que avalan su uso y propiedades como la mejor garantía para cada uno de sus clientes. Horario: Lunes a Viernes de 10:30 a 18:30 hrs Sábado de 10:00 a 16:00 hrs