Emprendedores 2019


Víctor Mödinger Hoebel

UN APASIONADO CON HISTORIA, QUE HA LLEGADO MUY LEJOS…

Av. Vicente Pérez Rosales 901, Llanquihue

65 2 242650 / 65 2 242651

modinger@modinger.cl

Conversar con don Víctor Mödinger Hoebel es fascinante debido a su energía y buena memoria con la que recuerda cada capítulo de su vida. Su historia se remonta cuando sus tatarabuelos paternos, Michael Mödinger y Johanna Idler llegan desde Alemania (Stuttgart) a Chile bajo el dominio del agente colonizador Vicente Pérez Rosales, quien comenzó a expandir la región de colonización hacia el sur a la zona en torno al lago Llanquihue. Pérez Rosales fundó Melipulli, renombrada posteriormente como Puerto Montt, lugar donde los tatarabuelos de don Víctor se dedicaron a la agricultura, logrando posicionarse. Tras transcurrir los años, Llanquihue se tornó territorio atractivo y de plusvalía por la razón de encontrarse cercano a Puerto Varas y Puerto Montt, construyéndose un puente ferroviario, situación que sirvió de estrategia comercial a don Lorenzo Mödinger, abuelo paterno de don Víctor, “en esos años el abuelo aprovechó su terreno y casa para dar pensión a los trabajadores y posterior a ello tuvo la brillante idea de abrir una rotisería, siendo en ese entonces muy visionario, así continuó la tradición familiar de mantener una carnicería, decisión acogida a temprana edad por mi padre Ewaldo quien actualmente a sus cien años de edad se encuentra orgulloso de lo que ha llegado a ser Cecinas Llanquihue de Mödinger Hermanos”. Los inicios de don Víctor son en la clínica alemana de Puerto Varas en donde nace un 3 de mayo de 1948 para posterior crecer en la ciudad de Llanquihue, junto a sus padres Ewaldo Mödinger y Berta Hoebel y sus cinco hermanos Enrique, Inés, Rose, Juan Ewaldo y Francisco. Sus estudios los realizó en el Colegio Alemán de Llanquihue y a los 15 años viaja a Alemania para realizar estudios superiores en la ciudad de Bad Buchau (sur de Alemania) siguiendo la profesión de Matarife, especialista en carnes, cecinas y matadero, profesión que lo ayudó a liderar la empresa familiar a muy temprana edad. Estando en Alemania se aferra a los deportes perteneciendo a distintas disciplinas como el fausball, voleibol, atletismo y fútbol, situación que lo benefició en el mejoramiento del idioma y las relaciones interpersonales, así como también prolongó sus estudios en el país germano. En el transcurso de su estadía, conoció a la gringa como él la llama con mucho cariño y respeto. La gringa fue su profesora en la escuela “hacíamos las tareas, esquiábamos juntos y nos reíamos bastante, a pesar de que ella era mi profesora, éramos como dos compañeros compartiendo la vida”, agregando que al momento de querer regresar se percató de los sentimientos hacía ella, pidiéndole matrimonio y convenciéndola que vivan en Chile “sus padres se oponían, por la situación política que estaba atravesando nuestro país, sin embargo gracias a los sentimientos recíprocos de amor de la gringa hacía mí, logró convencer a sus padres prometiéndoles que viajaría cada año a verlos, con la condición que la dejen casarse y venirse a Chile”, cuenta. Desde ese momento doña Luise Theresia Hug Egger no se ha separado de don Víctor Mödinger, siendo su fiel compañera de vida y otorgándole la oportunidad de adoptar un hijo desde muy pequeño, quien hoy es un hombre de 37 años que los ha llenado de vitalidad por darles la oportunidad de ser abuelos de Antonia de 12 y Thomas de 4 años. CECINAS LLANQUIHUE Tras su regreso a Chile don Víctor asegura que el negocio comenzó a prosperar progresivamente dividiéndose en una empresa accionista de tres familias bases, Modinger Hoebel, Gallardo Mödinger y Mödinger Munzenmayer. Lamentablemente en el año 1974 la fábrica se incendió quemándose todo el trabajo de una familia, sin embargo, supieron reinventarse y levantar nuevamente el negocio. Otra dificultad enfrentada por don Víctor fue la enfermedad de su hermano Enrique, quien a principios de los 80 sufrió la enfermedad Guillan Barré, quedando inmovilizado de la cabeza a los pies “cuando Enrique se enfermó tuve que asumir la gerencia de la empresa, situación que se tornó un poco compleja, debido a que la organización estaba ya constituida y también era muy doloroso ver a mi hermano en esas condiciones, unos días antes del cumpleaños de su hijo le dije que tenía que caminar y milagrosamente lo hizo gracias al apoyo de la familia y su esfuerzo en lograr su propósito” señala don Víctor, retornando a su cargo como Gerente de Producción de Cecinas Llanquihue. Destacando también su compromiso irrestricto con la 1ª Compañía de Bomberos Germania, cumpliendo 51 años de actividad bomberil. Actualmente Cecinas Mödinger produce mil toneladas mensuales de productos, trabajan 548 trabajadores y de acuerdo con la opinión de don Víctor es una empresa muy importante para la ciudad, región y país señalando con orgullo que han tratado de mantener las tradiciones alemanas en sus productos, siendo admirados por empresas de México, Brasil, Colombia, EE. UU., Suiza y Alemania. La clave del éxito menciona ha sido la unión entre la familia, aunque a veces con algunas dificultades, pero que, con vocación, constancia y las buenas relaciones con los trabajadores se ha logrado llegar lejos.