Emprendedores 2019


Ruth del Carmen Vera Arriagada & Miguel Ángel Zúñiga Marcos

UNA OPORTUNIDAD QUE DIÓ VIDA A UNA HOSTAL
Ubicada en La Unión, la Hostal Lahuan tiene el sello distintivo del matrimonio que conforman doña Ruth del Carmen Vera y don Miguel Ángel Zúñiga, quienes gracias a la cordialidad propia de los sureños y un servicio de calidad lo esperarán siempre con los brazos abiertos.

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Ubicada en La Unión, la Hostal Lahuan tiene el sello distintivo del matrimonio que conforman doña Ruth del Carmen Vera y don Miguel Ángel Zúñiga, quienes gracias a la cordialidad propia de los sureños y un servicio de calidad lo esperarán siempre con los brazos abiertos. Once cómodas habitaciones equipadas con todo lo necesario para una grata estadía y un reponedor descanso, sumado a una sabrosa cocina típica del sur del país y una atención familiar es la atractiva oferta de Hostal Lahuan, emprendimiento que desde el año 2009 ofrecen a turistas, vendedores viajeros, profesionales y empresas en general, el matrimonio unionino Zúñiga-Vera. Ubicada en calle Arturo Prat, número 247, a sólo tres cuadras de la plaza Concordia, en la ciudad de La Unión, Hostal Lahuan, que en “mapudungun” significa alerce, nace de la compra de un inmueble contiguo a su hogar. Según relata este matrimonio de profesores, que este año celebra 35 años de vida conyugal, la propiedad pertenecía a la Sucesión Solis, quienes tras arrendarla un par de meses instaron a sus vecinos a comprar el inmueble, haciéndoles una atractiva oferta que difícilmente podían dejar pasar. “Si hasta nos ayudaron a conseguir el dinero en un banco”, cuenta don Miguel Ángel, develando cierta inexperiencia a la hora de realizar una gestión financiera. Sólo una vez concretado el negocio planificaron el destino que tendría la “nueva” propiedad, barajando distintas alternativas como arrendarla, habilitar un hogar de ancianos e, incluso, crear una escuela de lenguaje. Sin forzar la decisión se dieron el tiempo necesario para, incluso, hacer un estudio de mercado, hasta que -dos años más tarde- optan por una hostal. El siguiente desafío fue levantar un inmueble, contratando para ello los servicios de una empresa especializada que diseñó y construyó la nueva edificación para el fin que se había establecido. “Ese paso sí que nos endeudó, pero lo increíble fue que una vez construida la Hostal y como una premonición, el mismo día que recibimos la resolución sanitaria para funcionar, pero en horas de la tarde, llaman a la puerta preguntando si teníamos disponibilidad para alojar 15 personas, “por supuesto”, dijimos. Salvo el detalle que solo teníamos camas matrimoniales e individuales. Tuvimos que salir a comprar literas rápidamente para no desaprovechar esa oportunidad”, comentan. Desde aquel día todo ha sido favorable para este cordial matrimonio que se conoció en 1984 en el balneario costero de Hueicolla, mientras él se desempeñaba en el internado de esa localidad y ella veraneaba junto a su familia, manteniendo un contacto epistolar que prontamente derivó en una relación amorosa y, luego, en los avatares propios del matrimonio, el que se vio coronado con cuatro hijos (Marcelo, Oscar, Camilo y María Teresa) y a quienes hoy día se han sumado, cuatro nietos. Un aspecto que destacan en el éxito de su emprendimiento es la existencia de dos empresas importantes que han